Hiroshima y Miyajima en un día: cómo lo hicimos nosotras

Aprovechamos que teníamos un par días libres en el hostel de Kioto donde trabajabamos para ir a visitar Hiroshima y Miyajima en un día.

Os vamos a explicar cómo lo hicimos nosotras, el transporte que utilizamos, dónde comimos y todos los lugares que visitamos durante nuestra visita a la ciudad de Hiroshima y la isla de Miyajima.

Una excursión muy completa y recomendable a todos los que vayan de viaje a Japón.

 

Nuestra visita a Hiroshima y Miyajima en un día

 

Nosotras salimos desde Kioto pero saliendo desde Osaka es prácticamente lo mismo.

Nosotras no teníamos el JR Pass y las largas distancias las hacíamos en autobús, con el Japan Bus Pass.

Así que reservamos un bus nocturno que nos llevara hasta Hiroshima. Viajando de noche ahorrábamos en tiempo y alojamiento. Los autobuses de la compañía Willer Express no son los más cómodos del mundo pero eran de los mejores de todo el viaje.

Nos plantamos en Hiroshima a las 6 de la mañana, así que fuimos directas a un 7eleven a acabar de despertarnos y a refugiarnos de la lluvia, que amenazaba con fastidiarnos la visita.

 ➡ La parada de bus más cercana al centro de Hiroshima es la de Hatchobori. Tenedlo en cuenta a la hora de reservar el billete de autobús.

 

¿Tienes el JR Pass?

Si tienes planeado visitar Hiroshima y Miyajima en un día con el JR Pass, te va a tocar madrugar.

Los primeros trenes shinkansen (trenes bala) salen sobre las 6:30h – 7h de la mañana desde Kioto y Osaka, llegando a Hiroshima sobre las 8:30h – 9h.

Hora perfecta para ir a visitar el Parque Conmemorativo de la Paz y su museo, ya que aún no habrán llegado la mayoría de turistas.

 

Llegamos a Hiroshima…

 

El centro de Hiroshima no es muy grande y se puede recorrer perfectamente a pie.

Desde la parada de Hatchobori, dónde nos dejó el bus nocturno, al Parque Conmemorativo de la Paz hay 10 minutos andando. En cambio, si llegas en tren, hay unos 3 km entre la estación y el parque.

Hiroshima no tiene metro, pero tiene una muy buena red de tranvías, la más extensa de todo Japón. Nosotras utilizamos la línea 2 para ir hasta el puerto dónde sale el ferry que va a la isla de Miyajima.

De hecho, compramos el pase de 1 día, que por 840 yenes incluye viajes ilimitados en el tranvía más el viaje de I/V en el ferry a Miyajima (compañía Matsudai). Lo compramos en la oficina de información turística que hay al lado del A-Bomb Dome. 

 ➡ En la Biblioteca Viajera tienes el mapa de las líneas de tranvía de Hiroshima.

 💡 El JR Pass no es válido en el tranvía de Hiroshima.

 

¿Tienes el el JR Pass?

Si tienes el JR Pass, aprovéchalo! Porque, aunque el tranvía no esté incluido, sí lo está un bus turístico que conecta los diferentes atractivos de la ciudad. Puedes utilizarlo para ir de la estación de tren al Parque Conmemorativo de la Paz.

 ➡ En la Biblioteca Viajera tienes un panfleto del bus turístico con toda la información.

Además, para ir hasta la isla de Miyajima tampoco tendrás que desembolsar más dinero porque tanto el tren de la línea JR Sanyo como el ferry de la compañía JR están incluidos en el JR Pass.

 

Cómo se trataba de una visita exprés, fuimos directas al grano y visitamos lo más importante de Hiroshima, el Parque Conmemorativo de la Paz y su museo.

 ➡ En la Biblioteca Viajera tienes un mapa del centro de Hiroshima para poder organizarte la visita a la ciudad.

 

Cuando llegamos al parque eran las 7 de la mañana y, además de algún japonés sacando a su perro, solo estábamos nosotras. Así que pudimos pasear tranquilamente por el parque, acompañadas de una fina lluvia que le daba un toque melodramático a la escena, muy acorde con el lugar donde estábamos.

Atravesamos el parque de norte a sur, recorriendo los diferentes monumentos en recuerdo a las víctimas de ese fatídico 6 de Agosto de 1945. El día en que explotó la bomba atómica Little Boy.

Cuando llegamos al museo de la Paz, justo estaban abriendo sus puertas. El horario de visita es de 8:30h a 18h (17h de Diciembre a Febrero y 19h en Agosto) y la entrada cuesta 200 yenes.

Tras visitar el parque y el museo, lo segundo que hay que hacer en Hiroshima es comer la especialidad de la ciudad, un delicioso okonomiyaki. Pero eso lo íbamos a dejar para el final, como guinda del pastel.

 

Rumbo a Miyajima

 

Cogimos la línea 2 del tranvía y nos fuimos hacia el puerto desde donde zarpan los ferrys a la isla de Miyajima. El trayecto dura 1 hora y la parada es Miyajima-guchi.

 ➡ Si vas en tren JR, solo se tarda 25 minutos pero el billete cuesta 410 yenes. Con el JR Pass lo tienes incluido.

 

miyajima

Transporte Miyajima

 

El puerto se encuentra justo en frente de la estación de Miyajima-guchi. Hay dos compañías de ferrys: la compañía JR y la Matsudai. Los ferrys salen cada 15 minutos y el trayecto dura 10 minutos. El precio del billete es el mismo para las dos compañías, 180 yenes.

Nosotras cómo no teníamos el JR cogimos el ferry Matsudai. 

En el post especial sobre Miyajima tienes toda la información al detalle de los precios y horarios de los ferrys. 

Des del ferry ya puedes ver el famoso torii rojo de Miyajima, que parece flotar a pocos metros de la orilla. Es una de las estampas más fotografiadas de Japón, aunque impresiona más desde tierra firme.

  

Ya en Miyajima

 

Una vez en el puerto de Miyajima, te encuentras un mapa informativo de la isla donde puedes ver que los principales lugares de interés se encuentran concentrados alrededor del santuario Itsukushima y en lo alto del monte Misen.

El día seguía feo y con lluvia y las nubes no nos dejaban ver el monte Misen, así que descartamos subir hasta la cima. Una pena porque las vistas de la bahía tienen que ser espectaculares y hasta se puede llegar a ver Hiroshima en un día claro.

Caminamos todo el paseo paralelo al mar, cruzándonos con los primeros ciervos de la isla y en unos 10-15 minutos llegamos hasta el santuario Itsukushima.

 ➡ En la isla de Miyajima, al igual que en Nara, también se pueden ver ciervos en libertad. Los Shika, como se les conoce, son considerados los mensajeros de los dioses y son sagrados.

Después de tomar las respectivas fotos desde todos los ángulos y perspectivas imaginables, seguimos nuestro paseo hacia el santuario de Omoto y nos metemos por los caminos que atraviesan el frondoso bosque.

El día avanza y las nubes se van deshaciendo entre los árboles y, poco a poco, los templos y pagodas van apareciendo entre la vegetación.

Justo delante de nosotras, se encuentra la pagoda Tahoto y más allá el templo Daisho-in, hacia dónde nos dirigimos.

Junto con Koyasan, es uno de los templos más importante del budismo Shingon. En las escaleras de acceso al templo hay varias ruedas de plegaria con inscripciones de los sutras (escrituras budistas).

Seguimos el ritual y hacemos girar las ruedas de plegaria, que a ojos del budismo es como si leyeras los sutras. De esta manera, sin tener ni idea de japonés, te puedes beneficiar de la bendición que supone leer estas escrituras.

El templo está abierto todos los días del año y el horario de visitas es de 8h a 17h. La entrada es gratuita.

 ➡ Del templo Daisho-in sale uno de los caminos que sube hasta lo alto del monte Misen. Es el que tiene las mejores vistas y el menos empinado. Desde aquí se tarda un hora y media en subir.

Nosotras no vamos  a subir al monte Misen, así que seguimos camino de vuelta hacia el pueblo para visitar el pabellón Senjokaku y la pagoda Gojunoto.

El pabellón Senjokaku, recibe este nombre por su gran tamaño y significa el pabellón de los 1000 tatamis. Se encuentra en una pequeña colina, justo al lado del santuario Itsukushima. 

Se va acabando nuestra visita a la isla de Miyajima. Atravesamos el pueblo por la calle Omotesando, llena de restaurantes donde probar la especialidad de la isla, las ostras.

Además, de multitud de tiendas de souvenirs, donde comprar las famosas galletas con forma de hoja de arce, las momiji manju.

 

De vuelta a Hiroshima

 

Tenemos hambre, mucha hambre, pero ni las ostras ni las galletas de Miyajima nos convencen. Hemos estado esperando este momento todo el día, el  momento de probar el okonomiyaki de Hiroshima.

Tras coger otra vez el ferry y el tranvía de vuelta a Hiroshima, nos bajamos en la estación de Hatchobori, a 5 minutos caminando de Okonomi-mura.

Este es el lugar dónde tienes que ir a comer un okonomiyaki. Un edificio de tres plantas, lleno de restaurantes, dedicado únicamente a este manjar.

Entre tanta oferta es muy difícil decidirse por un local o por otro. Nosotras siempre utilizamos la técnica de ir a comer a los sitios donde haya más autóctonos comiendo. Y así lo hicimos, elegimos el restaurante Shin Chan, situado en la segunda planta de Okonomi-mura. Mmmmm, ¡qué rico estaba!

Para bajar la comida y hacer tiempo antes de coger otro bus nocturno hacia Kioto, paseamos por la calle Hondori. Es la principal calle comercial de Hiroshima, es peatonal y está cubierta, así que si te pilla la lluvia como a nosotras es un buen refugio.

 

 ➡ Si vais a volver a Osaka o Kioto en tren, tened en cuenta que los últimos trenes salen sobre las 21h-21:30h y llegareis sobre las 23h, aproximadamente.

 

Nosotras llegamos al día siguiente a Kioto, sobre las 6 de la mañana. Cansadas pero contentas con nuestra completísima visita a Hiroshima y Miyajima en un día.

 

 

Recuerda que la sanidad en Japón es muy cara, así que no te olvides de tu seguro de viaje. Nosotras viajamos con el seguro de Mondo y lo recomendamos 100%.

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