Xinjiang o el verdadero estado policial. La realidad que parece ficción

En nuestra ruta de la seda por China después de dejar atrás la provincia de Gansu con ciudades como Zhangye o Dunhuang, nos adentramos en la misteriosa y “conflictiva” provincia de Xinjiang.

La región de Xinjiang también se la conoce como Región Autónoma Uigur de Xinjiang (o Sinkiang).  Esta región del extremo occidental de China está poblada por la minoría étnica Uigur, una etnia originaria del Asia Central.  Físicamente los uigures no tienen nada que ver con los chinos. Para muestra: 

Las continuas luchas y tensiones independentistas entre los uigures y el gobierno chino ha provocado una férrea represión y control policial sobre esta región. 

Seguro que si buscas en internet encontrarás muchas noticias y artículos sobre la inseguridad de viajar en toda la región de Xinjiang y particular en Kashgar o Urumqi.  Esto se debe a unas revueltas que tuvieron como consecuencia disturbios graves en Urumqui (o Urumchi), y los ataques en Kashgar.

A partir de estos hechos el gobierno chino instauró un verdadero estado policial en la región. 

 

Entrando en Xinjiang: Control rígido de extranjeros en la provincia

 

Ya habíamos leído algo sobre esto e íbamos alertadas. La policía es muy recelosa en cuanto las visitas de extranjeros a la zona, y les gusta tenernos “bien controladitos”. Ellos alegan que es por tu seguridad.

Nada más poner los pies en el andén de la estación de tren que nos llevaría hasta Turpan, la primera ciudad que visitamos dentro de la provincia de Xinjiang, una pareja de policías nos requirió nuestros pasaportes.

En un principio no nos querían dejar subir al tren pero debíamos coger ese tren, así que usamos la técnica del “turista que no se entera”, pasamos literalmente de ellos y llegamos hasta nuestras literas.  La ventaja es que no hablan nada de inglés, así que lo de “no te entiendo” funciona muy bien.

Ese par de policías a los pocos minutos aparecieron en nuestro compartimento y nos exigieron los pasaportes. Paciencia. Imagina, nuestros pasaportes llenos de visados y sellos de los países que traíamos a nuestras espaldas. No hacían más que pasar las páginas compulsivamente sin orden alguno. Finalmente llegan al visado de China….

Tuvimos que tener más paciencia de lo normal, ya que no entendían las fechas del visado, y más aún cuando teníamos visado de doble entrada y esa era la segunda entrada que hacíamos al país. No hacían más que mirar el calendario. Finalmente lo entendieron.

Le hicieron una foto a nuestro pasaporte y nos hicieron una foto a nosotras con sus teléfonos. Sí rollo, ficha policial, pero sin la foto de perfil y sin número.

A parte de este control de pasaportes, unos chicos holandeses que conocimos en Kashgar nos explicaron que en la ciudad de Kucha, una patrulla policial los paró para revisarles el teléfono y comprobar si tenían la VPN conectada, etc...

 

Primeras impresiones sobre Xingjiang 

 

En Turpan empezamos a percibir el “estado policial” en el que vive la provincia de Xinjiang. Hay muchísimas comisarías de policía, casi cada dos esquinas había un puesto policial con su agente custodiando la puerta armado hasta arriba.

Al subir al autobús,  un civil armado con un bastón policial revisa superficialmente el equipaje de todas las personas que suben al bus ¡Imagina!!

Pero lo que más nos llamó la atención fue lo de los chalecos antibala. El camarero, el tendero e incluso las cajeras de los supermercados llevaban puesto chaleco antibala. Y quien no lo tenía puesto, lo tenía ahí colgado en su puerta por si acaso…

xinjiang Chaleco antibalas colgado en la puerta de un restaurante en Turpan (Xinjiang)

 

Pero lo de Turpan no era nada comparado con lo que venía después…

 

El verdadero estado policial en Kashgar

 

En un paseo por la ciudad de Kashgar encontrarás un par de policías en prácticamente cada esquina de las calles principales. También te cruzarás con grupos de tres o cuatro policías armados y uniformados cual SWAT, paseando por la ciudad.

Pero aparte de esto, que puede ser considerado como “seguridad habitual”, varios hechos nos llamaron sumamente la atención:

 

Las patrullas ciudadanas de Kashgar

No sabemos exactamente qué sistema usan pero en la misma plaza de la mezquita de Kashgar, presenciamos entrenamientos de la policía a civiles de todo tipo. Veías a la señora de la tienda, al camarero, al joven estudiante, armados con un rudimentario palo de madera y brazalete rojo todos en fila repitiendo los movimientos del policía.

Después, estos mismos civiles patrullan también la ciudad ataviados con palos. Nos llamó la atención mucho un grupo de 4 señoras que apenas podían sostener el peso de su palo…Así que imagina, patrullas policiales y patrullas civiles…

 

xinjiang estado policial

 

El control de los ciudadanos de Kashgar

Pero ahí no acaba la cosa, los movimientos de los ciudadanos de Kashgar están controladísimos. Y cuando decimos movimientos no nos referimos solamente a entrar o salir de la ciudad, sino al hecho de cruzar una calle o entrar a un mercado ¿Cómo?

Hay cámaras de seguridad en todas las calles ¡Por todos lados!!! Y a parte de eso, los ciudadanos de Kashgar pasan controles de documentación y “escáner” de sus pertenencias para entrar al mercado municipal por ejemplo, para entrar al mercado nocturno, o para simplemente pasar un paso subterráneo de una calle a otra.  ¿Alucinante, verdad?

 

El desfile policial dominical en Kashgar

También presenciamos un desfile matutino militar-policial que bien podría verse en un documental de Corea del Norte.

Cuando nos dirigíamos al mercado de animales en Kashgar, nos vimos obligadas a caminar varios kilómetros hasta la parada del bus porque todas las calles estaban cortadas ¿Por qué? Pues por el desfile. Y de repente, sirenas, coches, camiones de policía, centenares de policía militar y policía civil desfilando cual “Dia mundial de la seguridad”.

Cuando el desfile llegó a la plaza donde se encuentra la gran estatua de Mao, las sirenas se silenciaron y por los altavoces comenzó a sonar el himno nacional de China. Todos firmes frente a Mao…

Acaba el himno y todos los agentes se distribuyen en sus coches y camiones policiales para empezar su jornada…

Quisimos hacer alguna foto en plan “soy turista y estoy aluciando” pero no, rotundamente no. En Kashgar está prohibido hacer fotos a cualquier cosa que comprometa la seguridad, y totalmente prohibido hacer fotos si, aunque sea de lejos, aparece un policía. Las que hemos puesto en este post son las que pudimos hacer muy disimuladamente. 

Tanto es así que una de las noches, mientras cenábamos en el mercado nocturno de Kashgar, un grupo de locales comenzó a bailar un tipo de baile tradicional. Nos acercamos para ver el espectáculo,  y a nuestra sorpresa los danzantes estaban “escoltados” por una círculo de policías. Sacamos la cámara para grabar el curioso baile, pero un policía se nos acercó y nos regaló un contundente “NO PHOTO”. ¿Cómo que “no photo”? Soy turista y quiero grabar algo interesante…Pues no, no puedes. Y más vale que no te enfrentes si no quieres quedarte sin tu cámara.

Pues sí, eso es el día a día de los ciudadanos de Kashgar que parecen bastante resignados a vivir en su estado policial. 

 

El control en las estaciones de bus y tren de Xinjiang

 

Si los chinos tienen mucha paranoia con la seguridad, en esta zona la paranoia es muchísimo mayor.

Por poneros un ejemplo, para entrar a la estación de buses de Kashgar a comprar un billete, tuvimos que pasar tres controles de seguridad y escáner de equipaje. Y aún en el último nos revisaron un poco la mochila en busca de no sabemos qué. No contentos con eso, y viendo que llevábamos una botella de agua, (potencialmente peligrosa) te obligan a beber de la botella delante suyo ¡¿Qué?¡ Pues sí, aunque la botella esté cerrada y sellada, la abres y bebes…Esto nos pasó varias veces.

El colofón al control policial sobre la zona lo vivimos durante nuestro recorrido en la autopista del Karakorum.

En los 300 kilómetros que separan Kashgar de Tashkorgan, pasamos tres controles policiales de documentación y de equipaje. Tienes que registrarte en cada control y te registran la mochila.  Y a la vuelta, igual.

En Tashkorgan los extranjeros tienen prohibido salir de la ciudad a ver los alrededores.  Se supone que es por cuestión de seguridad, ya que aseguran que hay grupos rebeldes escondidos en las montañas.  No sabemos si eso es cierto o no.

 

Entonces…¿Es seguro viajar a Xinjiang? Tú dirás ¡Hay más policía que civiles!! Nosotras creemos que es seguro viajar por esta región, lo que tienes que tener en cuenta son todas estos inconvenientes y molestias que causa el exceso de recelo del gobierno chino, pero aparte de esto nos pareció una región súper interesante y muy recomendable de visitar.

 

 💡 ¿Estás preparando un viaje a China? Pues sigue planificando con nuestra Guía para Viajar a China por libre. Sigue paso a paso nuestro consejos para no dejarte nada!!



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