Mal de Altura o Mal Agudo de Montaña (MAM)

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Mal de Altura o Mal Agudo de Montaña (MAM)

Este nuevo post es para explicar cómo reconocer un Mal de Altura y saber cómo actuar, y,  lo más importante,  cómo poder prevenirlo (o al menos intentarlo).

Una de las maravillas de viajar es la posibilidad de conocer lugares increíbles y paisajes espectaculares.

Muchas veces para acceder a esos lugares tendremos que hacer una pequeña excursión o incluso necesitar varios días de trekking.

No solo hay que tener en cuenta nuestra condición física, sino también las características del entorno donde estamos viajando.

No es lo mismo caminar 5km por las calles de tu ciudad, que hacerlo bajo el calor y la humedad de la selva amazónica o a 4.000 metros de altitud en una ciudad como La Paz.

Si sois unos amantes de la naturaleza, seguramente estaréis pensando en hacer algún trekking en vuestro próximo viaje. Genial! Es una de las mejores formas de conocer las maravillas de un país y no solo por llegar al destino, sino por disfrutar del camino en sí.

Y de eso se trata, de disfrutar y de volver a casa sano y salvo. No hace falta ser un Ironman pero tenemos que ser conscientes de nuestras capacidades y planificar bien la ruta.

Podría ser que ese trekking tan chulo que pensáis hacer en el próximo viaje, tenga etapas en cotas altas, por encima de 2.500 metros de altitud. Y también podría ser que ese dolor de cabeza y esa falta de aire fuese el conocido Mal de Altura y no un simple malestar o el cansancio típico tras realizar un esfuerzo.

¿CÓMO SE PRODUCE EL MAL DE ALTURA?

Lo más importante del Mal de Altura es prevenirlo. Saber reconocer sus síntomas y actuar en consecuencia.

El Mal de Altura se produce cuando nuestro organismo no es capaz de adaptarse a la menor disponibilidad de oxígeno en la altitud. Todo el mundo puede sufrirlo, hasta la persona más sana y más en forma.

 ➡ Algunos de los factores que van a influir en la aparición del Mal de Altura son:

  • Velocidad de ascenso y altura alcanzada

  • Tiempo de exposición a la altitud
  • Grado de esfuerzo realizado
  • Dieta e hidratación
  • Edad: más frecuente en menores de cincuenta años
  • Lugar de residencia: las personas que viven habitualmente a menos de 900 metros de altitud son más propensas a padecerlo
  • Si se ha padecido una vez, es más probable que vuelva a pasar

PREVENCIÓN

La manera de prevenir el Mal de Altura es realizando una ascensión lenta y planificada.

Otros aspectos a tener en cuenta para evitar su aparición son:

  • Correcta hidratación e ingesta adecuada de carbohidratos
  • Evitar fumar y beber alcohol, ya que favorece la deshidratación
  • Evitar los tranquilizantes
  • No realizar grandes esfuerzos
  • No pasar la noche a una altitud superior de 300-400 metros de la pernocta anterior aunque, durante esa jornada de ascensión, se haya pasado por altitudes superiores (subir alto y dormir bajo)

USO DE FÁRMACOS EN LA PREVENCIÓN DEL MAL DE ALTURA: ¿SÍ O NO?

No se recomienda el empleo de fármacos para prevenir el Mal de Altura, si no adaptarse progresivamente a la hipoxia de altitud mediante un proceso denominado aclimatación.

Si por necesidades específicas es necesario realizar una profilaxis farmacológica, los fármacos más utilizados son la acetazolamida (Diamox), la dexametasona y el extracto de Gingko biloba.

  • Acetazolamida: se iniciará el tratamiento un día antes del ascenso, tomándose 125mgr 2 veces al día, hasta tres días después de alcanzar la cota máxima.

 💡 IMPORTANTE: puede dar calambres en las piernas.

Es muy importante recordar que, a pesar de seguir escrupulosamente un calendario de aclimatación, el Mal de Altura puede aparecer en cualquier momento.

SÍNTOMAS

El Mal de Altura puede darse a partir de los 2500 metros de altitud.

En la mayoría de los casos, los síntomas son temporales y, normalmente, se reducen conforme nuestro organismo se va aclimatando a la altura, entre el segundo y el séptimo día.

Sin embargo, en casos extremos, el Mal de la Altura puede llegar a ser fatal y provocar la muerte.

Los síntomas no aparecen de forma súbita, sino que suelen comenzar tras un periodo de exposición previa que varía entre 6 y 24 horas.

Los más característicos son:

  • Cefalea intensa, de características frontal y pulsátil
  • Náuseas y vómitos
  • Falta de apetito
  • Agotamiento físico
  • Trastorno del sueño, tanto somnolencia como insomnio.
  • Dísnea súbita nocturna: episodios de despertar bruscamente con sensación de ahogo
  • Elevación del ritmo cardiaco
  • Edema facial, más frecuente en mujeres
  • Hemorragia retiniana, por encima de los 5000metros

 ➡ A tener en cuenta que la sintomatología suele empeorar durante la noche.

Las manifestaciones más graves y potencialmente letales del Mal de Altura son:

  • Edema Pulmonar de Altitud: se produce el encharcamiento de los pulmones. Aparecen:
  • Dificultad respiratoria
  • Tos (espumosa o sonrosada)
  • Sonido de gorgoteo al respirar

  • Edema Cerebral de Altitud: el cerebro se hincha, produciendo:
  • Cefalea
  • Pérdida de coordinación e inestabilidad en la marcha (ataxia)
  • Disminución de consciencia
  • Alucinaciones y coma

DIAGNÓSTICO

Es importante remarcar que no existe ningún signo o síntoma que nos diga, sin ningún tipo de duda, que una persona está padeciendo Mal de Altura y no cualquier otra enfermedad.

El diagnóstico del Mal de Altura es clínico, no se necesita ninguna prueba diagnóstica. Se utilizan diferentes tablas para establecer el diagnóstico y su gravedad.

Ante la sospecha de Mal de Altura, lo más importante es actuar en consecuencia y detener el ascenso y descansar. Si los síntomas no mejoran se debe bajar, al menos, hasta la cota donde no se presentaban dichos síntomas.

TRATAMIENTO

Repito que lo más importante es prevenir la aparición del Mal de Altura. Si a pesar de todos nuestros esfuerzos aparecen los síntomas, lo más importante es dejar de ascender y descansar. La evolución del Mal de Altura puede llevar a la muerte!

Mal de Altura no complicado:

  • No continuar ascendiendo
  • Reposo
  • Paracetamol
  • Descender si empeoramiento

Mal de Altura complicado: aparición de edema pulmonar o edema cerebral.

  • Descender inmediatamente, si es posible hasta la cota donde no se presentaban síntomas
  • Oxígeno y medicación (acetazolamida o dexametasona)
  • Cámara hiperbárica

Para acabar os dejo una frase que me gusta mucho y con pocas palabras lo dice todo:

“El mayor peligro es no ver el peligro”

Esperamos que estos consejos y toda la información os sean de utilidad para vuestro próximo trekking, y recordar que tenemos una sección especial sobre Salud del Viajero en la que podéis consultar mucha más info!!

Y ahora a disfrutar de la montaña!!!



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