Apendicitis: Conocer sus síntomas puede salvar tu vida!

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Apendicitis: Conocer sus síntomas puede salvar tu vida!

Literalmente, en la India se ha quedado un pedacito de  mí y es que, durante mi viaje a esta región del mundo, tuvieron que operarme de apendicitis.

India no es un país que se caracterice por la higiene,  y tener que ser operada en estas condiciones y lejos de casa, me producía pavor! Pero no me quedaba otra, había que operar sí o sí…

Esta es una situación en la que se puede encontrar cualquier persona que viaje, excepto si ya ha sido operada de apendicitis previamente. Es lo bueno de esta enfermedad que solo te pasa una vez.

Así que, intentaré explicar de una forma clara y resumida, qué es una apendicitis, cuándo hay que sospecharla y cuándo se debe acudir al médico.

 

Primero de todo, ¿qué es la apendicitis?

Pues es la inflamación del apéndice, que es una estructura situada en el ciego, que es el inicio del intestino grueso o colon. Si dividimos el abdomen en una cuadrícula de 3×3, nos quedaría situado en el cuadrante inferior derecho, conocido como FID (fosa ilíaca derecha).

 

 

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Situación exacta del apéndice

 

La apendicitis en sí, tratada a tiempo y adecuadamente, no representa mayor gravedad. El problema aparece cuando se retrasa su diagnóstico y va evolucionando hasta llegar a la perforación del apéndice, produciéndose una peritonitis y sepsis, es decir, la infección se propagaría por todo el cuerpo, con el consiguiente riesgo de muerte.

 

¿Cuándo debo sospechar una apendicitis?

La medicina no es una ciencia exacta y 2 + 2 pocas veces son 4.

Siguiendo esta norma, la apendicitis no siempre se presenta igual en todas las personas pero tiene unos síntomas característicos que puede hacernos sospechar que estamos padeciéndola.

 

  1. DOLOR (migratorio): es el síntoma principal.

Es muy característico que el dolor de la apendicitis se inicie de forma brusca en la zona del estómago (epigastrio) o alrededor del ombligo y a las pocas horas se desplace a la FID. Es un dolor constante e intenso, que no permite ni moverte, y suele mejorar con la flexión de la cadera derecha.

ATENCIÓN: cuando el dolor se inicia directamente en la FID es menos probable que se trate de una apendicitis.

Un signo muy característico de la apendicitis es que, al presionar sobre la FID se produce dolor pero al quitar la presión de forma súbita, el dolor incrementa.

 

  1. FEBRÍCULA: la temperatura corporal puede subir en ocasiones, pero no suele superar los 38ºC.

 

  1. NÁUSEAS O VÓMITOS: pueden aparecer después de haber empezado el dolor. Si aparecen antes no suele tratarse de apendicitis.

 

  1. PÉRDIDA DE APETITO.

 

¿Cuándo acudir al médico?

Ante un dolor abdominal de inicio súbito que dura más de 6 horas, se aconseja consultar a un profesional.

Debéis saber que la apendicitis es una patología con síntomas muy variados que pueden hacer que el diagnóstico sea difícil, más en mujeres fértiles porque puede confundirse con alguna patología ginecológica.

 

Las pruebas básicas que se deben realizar son:

  • Una buena exploración física.
  • Un análisis de sangre que, frecuentemente, mostrará elevación de los leucocitos.
  • Una prueba de imagen, que puede ser una ecografía o un TAC abdominal. Preferiblemente éste último porque la ecografía puede ser normal en algunas ocasiones.

 

Tratamiento de la apendicitis:

El tratamiento de la apendicitis es quirúrgico y es una urgencia médica. Se debe realizar una apendicectomía, que consiste en extraer el apéndice inflamado y, posteriormente, administrar antibióticos.

Como he comentado antes, la apendicitis diagnosticada y tratada adecuadamente, no tiene mayor complicación. El problema está cuando se demora el diagnóstico o el tratamiento, ya que la evolución de la enfermedad puede llegar a ser catastrófica.

 

Prevención de la apendicitis:

No hay ninguna causa clara de la apendicitis y cualquiera puede padecerla, aunque es cierto que es más frecuente en adultos jóvenes entre los 20 y 30 años. Yo tengo 35, mira por donde mi cuerpo se siente joven!!

Tampoco depende de la dieta, ni de que se esté en forma, ni de tu ritmo intestinal. Con esto quiero decir que cualquiera puede padecerla, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Dicho esto, entenderéis que no hay manera de prevenir una apendicitis. A no ser que se realice una apendicectomía profiláctica. Que no quiere decir otra cosa que operarte para extraerte tu apéndice sano. No apéndice = no apendicitis.

Este procedimiento suele hacerse en personas que van a estar en lugares remotos durante un tiempo, sin poder tener acceso a un centro hospitalario, como soldados, astronautas o expedicionarios.

 

Espero no haberme ido por las ramas, ni haber utilizado vocabulario demasiado técnico. Si os encontráis en una situación como ésta, lo más importante es mantener la calma y llamar a vuestro seguro médico para que os indiquen a que hospital debéis dirigiros.

Si habíais pensado viajar sin seguro médico, creyendo que sois jóvenes, sanos e inmunes a todo, espero que este post os haga reflexionar y no cometáis la imprudencia de viajar sin estar asegurados. No solo os puede dar una apendicitis, sino que podéis tener un accidente de coche, os puede picar un bicho raro, os pueden pasar mil cosas durante un viaje. La mayoría buenas, pero a veces hay sustos!

Ya sabéis que en Abordodelmundo os recomendamos los seguros IATI, que son especialistas en viajer@s como nosotr@s, además si lo contratáis desde aquí, os harán un 5% de descuento!!

Hasta la próxima viajer@s!!

 



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